Puebla de los Ángeles
Tecatl
era un dios poderoso con el don de moldear la tierra. Un día bajó de las
alturas para visitar a los mortales; caminando por el mercado de artesanías
conoció a Ángeles, una dama hermosa y astuta. El dios, atraído por su belleza,
se acercó a platicar con ella, pero la nota triste y ausente, le cuenta que ese
mismo día por la mañana su perrito, llamado Puebla, había fallecido. Él hace de
todo para contentarla, pero ve que sus intentos son en vano, así que desanimado,
regresó a los cielos ideando un plan para presentarse al otro día con algún
presente que le pudiera agradar a Ángeles. Cuando llegó a la tierra y preguntó
por ella, notó que el pueblo entero estaba de luto, pues la queridísima joven
había muerto de tristeza al no aguantar la ausencia de su amada mascota.
Tecatl
agobiado y con un sentimiento de impotencia tremendo, pues no había podido
hacer algo por la cortesana, tomó entre sus manos un poco de tierra y la moldeó
hasta formar un territorio con la forma tan peculiar de un perrito. El lugar
era un paraíso de los mismísimos dioses y su creación fue su manera para
conmemorar a la mortal que tanto quiso y no pudo hacer algo para regresarle su
felicidad.
Escrito
por:
Andrade
Sánchez Jair
Osorio Barrientos Norma
Téllez Ovando Sandra
No hay comentarios.:
Publicar un comentario