La
bruja
Se cuenta que hace tiempo vivían dos mujeres
se cree que una era bruja, Trinidad, la misma que fue descubierta por su vecina
costurera mejor conocida como la seño.
La costurera todas las noches se
asomaba por la ventana a mirar si regresaba su marido del trabajo, una de
tantas noches se percató que una bola de fuego salía de la casa de enfrente y
se dirigía a una palma de un hogar donde habitaba un bebé. La señora inquieta
por lo que miró, observaba más seguido, para su asombro el hecho se repetía.
Empezaron
a correr los rumores acerca de que la vecina de la viejecita era una bruja y para
salir de la duda la mujer invitó a la hechicera a su vivienda, pero antes
colocó una cruz de agujas debajo de la silla donde se sentaría la invitada, ya
que si era cierta la sospecha no podría levantarse. Después de una larga charla
la supuesta bruja estaba por retirarse, su deseo se vio frustrado por la cruz
de agujas que permanecía debajo de su asiento.
La
malvada mujer cansada de esperar le preguntó a la anfitriona qué le había hecho
porque no podía levantarse, la viejita le respondió que nada y que le explicara
la razón de su pregunta.
Luego
de un rato de discusión Trinidad confesó que era una bruja, pidió que la dejara
ir, la anciana la dejó, pero con la condición de que no hiciera daño a
Palmarito, ya que si se enteraba que había causado algún problema contaría toda
la verdad al pueblo para que la quemaran viva.
Investigado por:
Julio César Sánchez Sánchez
Julio César Monterrosas Monterrosas
Jair Andrade Sánchez