Los
cinco de Claudia
Por: Alcántara Ángel Alejandro
Rojas Pacheco Millely
Téllez Ovando Sandra
3CV
Un día como cualquiera
la profesora Claudia
Lorena
me pidió que le
escribiera
una calavera para ella.
Cuando llegaba a
trabajar
descubrió que la Calaca
se la quería llevar a
dar
un paseo que iba a
recordar.
Al 3CV la profesora
llegó
ya que la Catrina no la
alcanzó.
porque ella era muy veloz
para poner un cinco de
calificación.
Entonces la ingrata
Catrina
a la profesora se llevó
y de esa mujer tan
guapa
sólo el recuerdo quedó.
¿Y cuál fue la razón?
Que ella era muy mala
de corazón,
pues un cinco para los
alumnos
era una mala reputación.
La Catrina y la Directora
Por: Norma Osorio Barrientos
José Emmanuel Urrieta Velázquez
Julio César Monterrosas
Monterrosas
3CV
Estaba la Catrina platicando
con Martha Olga Navarro
cuando de pronto dijo gritando
el director debería ser Charro.
La directora casi llorando
salió corriendo enseguida al
baño,
corría y corría escapando
porque el comentario le había
hecho daño.
Los secretarios académicos
asustados
salieron en busca de ella,
está sentada junto a los
escusados
llorando como niña pequeña.
Le llevaron leche y galletas
para tranquilizarla y hacerla
sentir amada,
también algunas pañoletas
para secarle las lágrimas que
derramaba.
Su esposo en su casa le decía
duerme
que la Tilica sólo bromeaba,
pero no se libraba del meme
que por Facebook circulaba.
Calaverita
Literaria
Por: Núñez Peralta Yareli
Rodríguez Osorio Iván
Reynoso Cadena Juan Pablo
La directora de la PRECB del
panteón salió,
porque ansiosa y alegre se le vio
y en su mente algo malvado
planificó,
llegando a su oficina a sus amigos llamó.
Al saber todos su maléfico plan,
ellos la apoyaron con mucho afán,
y como los de seguridad cerraron
el zaguán,
Martha Olga les invitó un pan.
Por otro lado uniforme quiere
asignar,
al ser muy inteligente todo
empezó a planear,
ya que a la prepa quiere derrocar,
pero los alumnos no se van a
dejar.
Los alumnos al oponerse de cerrar
el zaguán,
otra alternativa teníamos que
elaborar,
todos como hermanos la barda
decidimos brincar,
y así todos fuimos hacía la
libertad.
Soneto XCII-Pablo Neruda
Yareli Núñez Peralta
Yareli Núñez Peralta
En qué satisface un recelo con la retórica del llanto- Sor Juana Inés de la Cruz
Julio César Monterrosas Monterrosas
El Abandono- Mario Benedetti
Sandra Téllez Ovando
¡Muchas felicidades, chic@s!
ResponderBorrarRealmente se disfruta de su esfuerzo y creatividad en estas calaveritas literarias.